Firma del Protocolo de Puerto España difirió reclamo de Venezuela por el Esequibo

La controversia por el territorio Esequibo, históricamente perteneciente a Venezuela, tiene sus orígenes en diversas pretensiones imperialistas europeas; en principio, entre la Corona española y Holanda, luego entre la naciente República de Venezuela y el imperio británico; y finalmente con la independiente República Cooperativa de Guyana, apoyada por Inglaterra.

En el siglo pasado, en 1966, fue suscrito el Acuerdo de Ginebra en el cual los Gobiernos de Venezuela, Gran Bretaña y la colonia de Guyana Británica admiten la disputa sobre la soberanía en el territorio Esequibo y se establecen los procedimientos para lograr una solución por medios pacíficos.

Este Tratado –que constituye el basamento jurídico de la controversia- estipula que "ningún acto o actividad que se lleve a cabo mientras se halle en vigencia este acuerdo constituirá fundamento para hacer valer, apoyar o negar una reclamación de soberanía territorial en los territorios de Venezuela o la Guayana Británica, ni para crear derechos de soberanía en dichos territorios, exento en cuanto tales actos o actividades sean resultado de cualquier convenio logrado por la Comisión Mixta y aceptado por escrito por el Gobierno de Venezuela y el Gobierno de Guyana".

Desde entonces, Venezuela ha demostrado una posición ecuánime frente a esta disputa, evidenciando la realidad histórica del despojo imperial de la Guayana Esequiba a partir del Laudo Arbitral de París de 1899.

No obstante, el legítimo reclamo venezolano por el Esequibo estuvo diferido con la firma del Protocolo de Puerto España el 18 de junio de 1970, en Trinidad y Tobago, bajo el gobierno del otrora presidente Rafael Caldera.

En este Tratado se establece la suspensión por 12 años de los artículos 1º y 4º del Acuerdo de Ginebra, que establecían la contención de Venezuela sobre el Tratado de 1899 sobre los límites de Guyana y Venezuela, así como la aplicación del artículo 33º de la Carta de las Naciones Unidas, que dicta: "las partes en una controversia cuya continuación sea susceptible de poner en peligro el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales tratarán de buscarle solución, ante todo, mediante la negociación, la investigación, la mediación, la conciliación, el arbitraje, el arreglo judicial, el recurso a organismos o acuerdos regionales u otros medios pacíficos de su elección. El Consejo de Seguridad, si lo estimare necesario, instará a las partes a que arreglen sus controversias por dichos medios".

El denominado Protocolo de Puerto España -que establecía un plazo de 12 años contados a partir de la fecha de su firma, durante el cual "...no se haría valer ninguna reclamación que surja de la contención a que se refería el artículo 1° del Acuerdo de Ginebra y se suspendería el funcionamiento del Artículo 4° de dicho Acuerdo..."- fue rubricado entre Venezuela, Guyana y el Reino Unido.

Aún en la actualidad serían objeto de debate los perjuicios que este acto produjo a la parte venezolana en la controversia jurídica sobre los derechos al territorio, desde que la Patria de Bolívar fue despojada, en aquella ocasión, por la Gran Bretaña.

En 1982, Venezuela decidió no renovar este instrumento. Una vez vencido el Protocolo, por falta de acuerdo sobre la elección de un órgano internacional apropiado para escoger los medios de solución, ambos gobiernos acuerdan, en marzo de 1983, referir el asunto al Secretario General de las Naciones Unidas.

En el abril de 1987, el Secretario General de las Naciones Unidas, en consulta con los Gobiernos de Venezuela y Guyana, optó por el método de los Buenos Oficios para la solución del diferendo. En noviembre de 1989 se designa al primer Buen Oficiante.

El sol de Venezuela nace en el Esequibo
En 1777, fue creada la Capitanía General de Venezuela –por el imperio español- mediante un acto administrativo para unificar varias provincias separadas.

El 5 de julio de 1811, el pueblo venezolano y su gobierno patriótico rubrican el Acta de Independencia de la Corona española, tras una larga guerra emancipadora. Con este acto, la nueva República de Venezuela hereda la totalidad del territorio que pertenecía a la extinta Capitanía General, y se fijó el río Esequibo como frontera occidental.

Hacia el 1821, cuando el Libertador Simón Bolívar proclamó la Gran Colombia con la firma de la Constitución en el Congreso de Cúcuta, fue a Gran Bretaña a quien la nueva República estuvo obligada a protestar las constantes invasiones de colonos ingleses a territorio venezolano delimitado por el Esequibo.

"El territorio de Colombia es el mismo que comprendía el antiguo Virreinato de Nueva Granada y la Capitanía General de Venezuela", establecía el artículo 6 de aquella Constitución.

Cuatro años más tarde, el imperio británico reconoció no solo la independencia de la Gran Colombia sino también a la Guayana Esequiba como parte integral de la nueva República.

Con la separación de la Gran Colombia, en 1830, Venezuela decreta en el artículo 5 de su nueva Constitución que "el territorio de Venezuela comprende todo lo que antes de la transformación política de 1810 se denominaba Capitanía General de Venezuela".

Laudo Arbitral de París
El 3 de octubre de 1899 se consumó uno de los actos más ignominiosos de la historia contra Venezuela, el Laudo Arbitral de París, mediante las acciones de las dos grandes potencias imperiales de la época, Gran Bretaña y Estados Unidos, para despojar al país suramericano de 159.542 km² del territorio Esequibo.

"El fraude arbitral ocurrido en París el 3 de octubre de 1899 resumió la acción criminal de la piratería diplomática de aquel entonces, evidencia del más fatídico modelo de la barbarie para justificar el chantaje, la usurpación y el saqueo de las nuevas naciones independientes que, como Venezuela, luchaban de forma denodada contra las hegemonías dominantes de entonces", refiere un comunicado oficial de Venezuela publicado el 3 de octubre de 2015, a 116 años del Laudo Arbitral de París.

Actualmente, el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela se mantiene firme no solo en defensa del territorio Esequibo sino en la solución práctica, pacífica y satisfactoria de la controversia, en consonancia con el Acuerdo de Ginebra. LO

"El Esequibo es nuestro desde que el mundo es mundo y ejercemos nuestra soberanía"

Hugo Chávez Frías, líder de la Revolución Bolivariana

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