El regreso de la Abuela Kueka

Caracas, 11 de mayo de 2018 (MPPRE).- Las comunidades indígenas Pemón y Macuxi, fueron enemigas desde tiempos inmemoriales y sus pueblos separados con estricto celo por el Dios Makunaima, hasta que Taure Pam, joven de la comunidad Pemón, desposó a la joven más bella de la comunidad Macuxi, irrespetando las normas establecidas. Luego de casarse, huyeron y tras ellos fue Makunaima, quien les encontró y les dijo: “Awarokuruu…Amoro aukowamumo Chokroro tatapiche anapo daro…” (¡Maldito eres, vivirás siempre abrazado con tu esposa!). Makunaima sopló al viento esta maldición y Kueka y su esposa fueron convertidos en piedra, y hoy son abuela y abuelo de los habitantes de la comunidad pemona.

La historia

En 1998, el gobierno de Rafael Caldera envió a Alemania una piedra de jaspe de 30 toneladas extraída de la Gran Sabana, en un proceso que no respetó la regulación sobre el Parque Nacional como Área Bajo Régimen de Administración Especial, así como tampoco prestó atención a la opinión que pudiera tener sobre el tema el pueblo Pemón, para ser exhibida en el parque metropolitano Tiergarten, en Berlín, Alemania, en una obra del artista plástico Wolfgang von Schwarzenfeld.

El último día del año 1998 la Abuela Kueka abordaba una embarcación con destino a Alemania. Pocas semanas después es juramentado el Comandante Hugo Chávez como presidente de la República, tras lo cual es activada su más importante promesa electoral: La convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente que redactaría una nueva Constitución. La Asamblea Nacional Constituyente de 1999, garantizó la participación de los pueblos indígenas en la redacción de la nueva Constitución, de manera participativa y protagónica, y elevó al más alto nivel la repatriación de la Abuela Kueka. El Comandante Chávez, el presidente Nicolás Maduro y la Revolución Bolivariana han asumido la repatriación de la Abuela Kueka como una deuda histórica con el pueblo Pemón.

Venezuela inició una negociación diplomática del más alto nivel con Alemania, en búsqueda de la devolución de la Piedra Kueka a la comunidad pemona taureana de Santa Cruz de Mapaurí, por ser parte del acervo cultural y espiritual, y restablecer así el equilibrio ambiental y ecológico de dimensiones planetarias que fue quebrantado por la separación de los Abuelos Kueka.

Asegura la comunidad indígena que la Abuela y el Abuelo Kueka son garantes del equilibrio y la armonía de la naturaleza, y que esta inconcebible extracción es causante de las grandes catástrofes que hoy aquejan a la humanidad.

El reclamo

Los esfuerzos emprendidos por el Gobierno Bolivariano, que buscan la repatriación de la piedra no son nuevos, ya el 27 de mayo de 2000 habían logrado que la Embajada de Alemania se comprometiera públicamente a la devolución de la piedra. La aceleración de este proceso se ha incrementado desde 2010, cuando la Cancillería venezolana se enfoca en dar curso a dicha petición emanada por el pueblo originario.

“Hemos pedido que se retorne a la Abuela Kueka a su lugar de origen en la Gran Sabana, de donde nunca debió salir”, aseguró Ernesto Villegas, ministro de Cultura, el pasado 9 de abril. “Tenemos mucha esperanza de que por la vía del diálogo podamos lograr la repatriación de la piedra“.

El conflicto

El artista ha asegurado total desconocimiento de la importancia de la Abuela Kueka para pueblos y comunidades indígenas de Venezuela. En ese sentido, el investigador Benito Irady, del Centro de la Diversidad Cultural de Venezuela, sostiene que la postura del artista de desconocer el valor simbólico de Kueka no le resulta sorpresiva: “Es lógico para un europeo no conocer los detalles de los mitos, las creencias y las costumbres de nuestros pueblos, que sólo las manejan quienes son practicantes y forman parte de esa cultura en el territorio”.

Sin embargo, el desconocimiento del artista no despoja al monumento de su significado, “ese valor simbólico que se vincula al origen de la vida, a la presencia de los abuelos”, corresponde al Gobierno proteger lo que es importante para el pueblo.

Este viernes, como resultado de las gestiones emprendidas por el Gobierno Bolivariano inició con un ritual de sanación por parte del pueblo Pemón el proceso de repatriación del monumento natural.

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