Discurso del canciller Jorge Arreaza ante el Segmento de Alto Nivel de la 41ª Conferencia de la FAO

Muchas gracias, buenas tardes. En nombre del pueblo de Venezuela, del gobierno de presidente Nicolás Maduro, queremos expresar nuestra gratitud por la relación que se ha desarrollado con la FAO a lo largo de los últimos años y agradecerle especialmente al señor José Graziano da Silva por su entrega, su disposición, su rigor y su preocupación por las grandes necesidades de alimentación y de la producción de alimentos para la vida y para la salud en esta humanidad.

Creemos que el aporte que ha hecho José Graziano da Silva quedará registrado para la historia y a partir de ahí podamos seguir construyendo, igualmente felicitar al director general electo, el doctor Qu Dongyu, y desearle no solo los mejores éxitos, sino las mejores capacidades para ayudar a los países, para poder contemplar con ellos las mejores soluciones y desarrollar las potencialidades de cada región para poder garantizar la alimentación de los pueblos.

El compromiso de la República Bolivariana de Venezuela, primero con los objetivos del milenio que fueron cumplidos en el ámbito de la alimentación, de la nutrición, la subnutrición, de manera temprana antes del 2015, y ahora con los objetivos de desarrollo sostenible de la agenda 2030, es absoluto.

La agenda 2030 es parte del Plan de la Patria de nuestro país, Plan de la Patria que va desde 2019 en esta nueva etapa hacia 2025, y fue construido y redactado a partir de los objetivos de desarrollo sostenible y especialmente de aquellos vinculados a lo social y a las necesidades del pueblo venezolano.

Pero hay que partir de una realidad, Venezuela es un país productor de petróleo, de energía, y se le impuso en el siglo XX un modelo, el modelo rentista petrolero. Se le instruyo entonces de quienes gobernaban Venezuela, a producir exclusivamente el petróleo crudo, a exportarlo, ni siquiera desarrollar aguas abajo la industria energética petrolera, sino a limitar la producción nacional a un rubro, a un producto.

Esto hizo que un país que en el siglo XIX y hasta a mediados del siglo XX, que fuera fundamentalmente un país de producción agrícola, un país que exportó tradicionalmente cacao, café y otros rubros, cuya población fue fundamentalmente rural, hasta los años 50 entre 1950 y 1954, abandonaran entonces la producción agrícola, se abandonaron los campos y se produjera una emigración rural hacia la ciudad que aglomero a la población venezolana y que hoy sigue lamentablemente ese modelo inercial. Nuestra población está fundamentalmente en la zona norte costera hacia los puertos, hacia las grandes ciudades, mientras que los campos, los grandes graneros, la producción agrícola y ganadera siguen con grandes dificultades.

El comandante Hugo Chávez hizo grandes esfuerzos por revertir esta realidad, hizo una inversión histórica en sistemas de riego, en mecanización agrícola en proceso de inversión, en créditos para la producción, para los productores privados y al pueblo organizado que produce en Venezuela.

El presidente Nicolás Maduro en el año 2016 advertía que ese modelo petrolero rentista se ha agotado, que ya no podemos seguir dependiendo de ese rubro, y al desarrollar la Agenda Económica Bolivariana que tiene 15 Motores Productivos, el presidente Maduro colocó como primer Motor de los 15, a la agricultura y a la producción agropecuaria en Venezuela.

Es así como seguimos haciendo grandes esfuerzos, pero hay que decirlo, esfuerzos en medio de una agresión, esfuerzos en medio de eso que unilateralmente el gobierno de Estados Unidos llama sanciones, como que si tienen moral o autoridad alguna para sancionar a algún país, pero en realidad han constituido un bloqueo, un bloqueo económico, un bloqueo comercial, un bloqueo financiero e incluso un bloqueo naval. El pueblo cubano conoce bien esa realidad y le ha correspondido ahora a Venezuela.

Hay verdades que no se pueden evitar, nuestro país está sometido a un bloqueo, aquí mismo en Portugal, en un banco, está el dinero que debimos haber invertido en fertilizantes, en semillas para la producción de este año y que no pudimos hacerlo porque están bloqueados más de seis mil millones de euros en bancos de Europa, y eso debemos denunciarlo aquí, este es el Foro para denunciar y las Naciones Unidas deben alzar su voz contra las medidas unilaterales, coercitivas e ilegales, que le hacen daño a los pueblos y que impiden que se pueda seguir abonando el terreno para poder darle salud, vida y satisfacer las necesidades de nuestro pueblo, y sin embargo a pesar de ese bloqueo nuestro compromiso es absoluto.

En el año 2016 se crearon los Comité Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) que atiende una alimentación básica mensual o quincenal, a 24 millones de personas, seis millones de hogares, y que su costo está subsidiado. El costo real de esa caja de alimentación supera los 20 dólares y no llega a un dólar lo que paga el pueblo o la familia por esa caja. Más de un millón setecientas veintitrés mil toneladas de alimentos fueron distribuidas en el año 2018, gracias a los CLAP siete millones han sido atendidos con paquetes complementarios de alimentos no perecederos, 94 mil personas se encuentran en 41 recintos penitenciarios y se les distribuye alimentos, el programa de alimentación escolar a pesar de las sanciones y el bloqueo, lo hemos aumentado a las 23.400 escuelas y hoy llegamos a más de 5.3 millones de niños y niñas que diariamente en su escuela reciben desayuno, almuerzo y merienda.

Y así hemos continuado con la inversión, creemos que la etapa de desarrollo que en materia agrícola ha alcanzado Venezuela, debe mantenerse a pesar de la agresión, y por eso hacemos un llamado así como en estos ocho años de gestión de José Graziano da Silva.

Se creó el programa Hugo Chávez de Seguridad Soberanía Alimentaria y Nutricional para la Zona del Caribe y del Norte de Suramérica, y creemos que podemos construir mucho más a partir de una relación profunda de cooperación técnica

Insistimos señor presidente de esta Conferencia, con su permiso, este es el Foro pertinente y oportuno para denunciar los ataques a los pueblos y sobre todo cuando esos ataques impiden que los pueblos puedan tener acceso a sus derechos más fundamentales como es la alimentación o la salud.

Muchas gracias, buenas tardes.

Roma, 25 de junio de 2019

Información adicional