Discurso del canciller Jorge Arreaza durante Seminario Internacional sobre las Medidas Coercitivas Unilaterales

Gracias a las misiones de Cuba e Irán por acompañar a Venezuela en este esfuerzo, por analizar y dar a conocer esta herramienta de las mal llamadas sanciones, estas medidas coercitivas unilaterales e ilegales que pretenden evitar la independencia de los procesos nacionales y que pretenden a la vez imponer el modelo.

Uno puede preguntarse con qué autoridad moral o legal, un Estado, un gobierno pretende imponer o incluso, pretende sancionar a otro país. En qué artículo de la Carta de las Naciones Unidas se le permite a un gobierno unilateralmente presionar a otro por vía económica para lograr los objetivos de ese país.

En todo caso los pueblos libres del mundo tendrían el derecho a castigar y a sancionar a esos gobiernos poderosos por tratar de imponerle su modelo de evitar su proceso de independencia.

Incluso en Europa conocen que hasta el carácter humanitario de estos países es impositivo. El famoso Plan Marshall que se tradujo en recursos para la reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial, efectivamente reconstruyó la infraestructura de Europa pero al mismo tiempo impuso un modelo financiero, impuso un patrón monetario, impuso una dependencia y una subordinación a un sistema financiero que es la herramienta fundamental que utiliza, sobre todo el gobierno de Estados Unidos para bloquear países, para sancionar países. El uso de su moneda, el dólar, -en decadencia-, pronto dejará el dólar de determinar los procesos en la economía y las finanzas del mundo, pero fue el sistema de dominación que diseñaron.

Hace pocos días, el economista Mark Westwood y el experto económico Jeffrey Isaac, en Estados Unidos, publicaron un informe sobre los efectos de las medidas unilaterales ilegales de Washington sobre la economía venezolana, sobre el pueblo venezolano, y llegaban a la conclusión de que al menos 40.000 personas habían fallecido directamente como consecuencia de esas medidas unilaterales.

El profesor Alfred de Zayas, que estuvo en Venezuela en 2017, también fue testigo y denunció e incluso recomendó llevar a la Corte Penal Internacional este caso en particular como un crimen de lesa humanidad contra el pueblo de la República Bolivariana de Venezuela.

Si nos ponemos a contabilizar, a calcular el daño, incluso financiero, les diremos que por ejemplo que en bancos europeos hay unos 5 mil millones de dólares de los venezolanos y las venezolanas bloqueados totalmente. ¿Para qué era ese dinero? Para comprar medicinas, para comprar alimentos, para pagar por servicios del Estado, para poder comprar piezas para la industria nacional, para garantizar el funcionamiento de la industria petrolera venezolana que es la gran generadora de riquezas en el país, bueno ese dinero por ese sistema financiero y monetario que se ha impuesto y que está bajo el control total tiránico dictatorial de los Estados Unidos, está bloqueado y lamentablemente los gobiernos europeos, -incluso la mayor cantidad de recursos está en una banco en Portugal, un banco que se llama Novo Banco- y el gobierno de Portugal, país al que queremos y gobierno con el que sostenemos buenas relaciones, dicen que ellos no pueden hacer absolutamente nada, que los bancos son independientes. Y allí está el dinero de los venezolanos secuestrado.

Pero si vamos a las propiedades de Venezuela en Estados Unidos, nuestra empresa con refinerías, con procesos de distribución de servicios del petróleo, de la gasolina en Estados Unidos, Citgo, que tiene un valor de más de 30 mil millones de dólares, bueno a principios de enero el gobierno del señor Trump decidió confiscar Citgo, tomar control de ella y decir que está bajo la autoridad de un gobierno paralelo que ellos trataron de imponer a principios de este año en Venezuela.

No pudimos repatriar las ganancias de Citgo ni en 2017 ni en 2018, y ahora no podemos invertir recursos de Citgo en la industria petrolera venezolana.

Y por eso nosotros hemos denunciado en todos los foros, antes de ayer lo hacíamos en la FAO, en la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, y yo he de relatar que mientras hacía la denuncia y señalaba al responsable, el gobierno de Estados Unidos, el speaker presidencia de la conferencia de la FAO me interrumpió y me leyó un papel que decía “usted no puede dirigirse a Estados miembros si no a la conferencia en su conjunto”. Yo le dije no, yo vine aquí a denunciar a Estados Unidos, a su gobierno, y si Estados Unidos no quiere que le nombremos, no quiere que le mencionemos, que no ataque a los pueblos entonces, que respete el derecho internacional, que respete la soberanía de los países, pero no va a ser un reglamento de una conferencia el que nos diga lo que debemos hacer o no hacer los ministros de países soberanos que vinimos a hacer denuncias serias sobre el sufrimiento de nuestro pueblo.

Estados Unidos pretende entonces aplicar la tesis del hambreamiento, del starvation como dicen en inglés, del pueblo venezolano para que ese pueblo en una situación de desesperación le de la espalda a su propio gobierno y le derroque. Trabaja Estados Unidos en financiar conspiraciones.

Ayer mismo, el gobierno venezolano anunciaba otra conspiración con militares, con policías, con agentes extranjeros, con francotiradores, con personal israelita que se iba a contratar para matar al presidente Nicolás Maduro, para matar a su esposa, para matar a los altos dirigentes de la Revolución Bolivariana, para generar caos, incluso tenían planes de llegar hasta las bóvedas del Banco Central de Venezuela y llevarse riquezas del pueblo venezolano.

Ayer se develó, no con documentos desclasificados sino con videos de estas personas, ellas mismas hablando y preparando los planes en Venezuela. Como parte de este golpe estaban en proceso desde enero de este año para tratar de imponer un gobierno. El único elemento fuerte fue la legitimación vía Twitter por Mike Pence, por Donald Trump y por los presidentes, lamentablemente de gobiernos latinoamericanos sometidos, subordinados a Estados Unidos, y lamentablemente unos días después, por gobiernos europeos que también decidieron darle su aval a semejante atrocidad legal e inconstitucional en el caso venezolano.

Nosotros sostuvimos reuniones con el señor Elliot Abrams que es el encargado del Departamento de Estado nombrado por el presidente Donald Trump para temas de Venezuela. Ese señor nos lo dijo claramente, en febrero cuando le dijimos que el golpe de Estado que ustedes trataron de organizar en enero ha fracasado, él nos respondió “si, tendremos que cambiar la estrategia”. Le preguntamos cuál es la estrategia y respondió “vamos por el colapso de su economía. Se quedarán sin gasolina, se quedarán sin comida, se quedarán sin electricidad, se quedarán sin nada hasta que se cumpla el designio del gobierno de Estados Unidos”.

Y a los pocos días hubo un apagón general en Venezuela, luego de un ataque cibernético al Sistema Eléctrico Nacional. También hubo escasez de gasolina en el país y este mes que pasó, 19 buques con alimentos, con maíz, con trigo, con distintos rubros, fueron devueltos, fueron “sancionadas” las navieras de esos buques para que no pudieran llegar a puertos venezolanos sino que tuvieron que regresar a sus puertos de origen con la comida del pueblo venezolano.

Como lo hacen con los buques de alimentos lo están haciendo con los buques petroleros también tratando de impedir que el petróleo venezolano llegue por ejemplo hasta Cuba. Y los médicos y el sistema de salud venezolano -que en buena parte ha sido gracias a la cooperación con Cuba que se ha desarrollado-, bueno es tratando que el pueblo venezolano se quede sin salud, se quede sin los médicos. Sabemos que el presidente Díaz-Canel y la Revolución Cubana sabemos que jamás, (así no les llegara una gota de petróleo que es casi imposible porque nos arreglaremos siempre para cumplir nuestro compromiso con Cuba), sabemos que jamás retirarían un médico de Venezuela por presiones imperialistas. Menos aún Cuba que ha vivido el bloqueo durante tantas décadas como también Irán lo ha vivido de manera progresiva y le ha servido a Irán para desarrollar su economía de manera autónoma y plena en varios aspectos incluyendo el aspecto militar.

El relator sobre medidas unilaterales coercitivas del Consejo de Derechos Humanos, Jazairy, ha sido muy claro también en sus reflexiones. La Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, en su reciente visita a Venezuela, no pudo ocultar el efecto de las medidas coercitivas unilaterales contra la economía y contra el pueblo venezolano.

El nuestro es un continente en disputa, América Latina y Venezuela está en el centro de la disputa porque para bien o para mal Venezuela está bendecida por riquezas en recursos naturales casi inagotables, energéticos, minerales y por supuesto con un pueblo rebelde, independiente, que está dispuesto a dar incluso hasta su vida por garantizar su libertad y además con un proceso político de carácter socialista. Estos son ingredientes para un ataque artero del gobierno de Estados Unidos para impedir que haya un proceso de independencia en Venezuela y tratar que volvamos a ser una neocolonia en este caso de Estados Unidos.

Yo quería leer, ya para ir redondeando, unas citas como esta por ejemplo de Thomas Jefferson, uno de los padres fundadores de esa “gran democracia que todos debemos imitar para ser como ellos y para vivir plenamente en la felicidad y en la libertad que da el sistema estadounidense”. Él dijo esto en 1786, unos años después de su independencia: “Nuestra confederación debe ser considerada como el nido desde el cual toda América, así la del norte como la del sur habrá de ser poblada. Más cuidémonos de creer que le interesa a este gran continente expulsar a los españoles. Por el momento, aquellas colonias, las del sur, se encuentran en las mejores manos y solo temo que estas manos resulten demasiado débiles para mantenerlas sujetas hasta que nuestra población haya crecido lo suficiente para írselas arrebatando pedazo a pedazo.” Fíjense, un país que venía de una guerra de independencia contra el imperio inglés, decía al mismo tiempo “pero no queremos que los españoles se vayan del sur de este continente”.

Es decir que Jefferson decía aquí que cuando la población de Estados Unidos crezca lo suficiente, le quitarían las colonias a España pedazo a pedazo y que esto que ellos llaman el hemisferio occidental que es el continente americano desde Alaska hasta la Patagonia, les pertenece, y que ellos lo irán poblando e irán ejerciendo su control.

Luego vino la doctrina Monroe en 1823, y ahí ya fueron muy claros, América le pertenece a los americanos del norte.

Luego vino Teodoro Roosevelt con la política del garrote en 1904 y así fueron tratando de imponer su modelo. Es una tragedia que ha vivido nuestra América Latina. Al mismo tiempo ha habido una resistencia histórica contra la imposición de ese modelo y hay que entender que esa es la disputa que hay en Venezuela. Una burguesía nacional sometida y subordinada a la elite dominante en Estados Unidos que quiere retomar el poder político que perdieron hace 20 años cuando el pueblo llegó al poder con la Revolución Bolivariana, para que las riquezas del país sean de beneficio del sistema capitalista del norte y no del pueblo venezolano, para que la salud se privatice y ya no sea un derecho social gratuito del pueblo venezolano, para que la educación se privatice y la gasolina sea impagable, para que los servicios públicos en Venezuela que son muy baratos sean imposibles de pagar, para privatizar la comida venezolana y garantizarle al imperio corporativo las ganancias de las riquezas de nuestro país.

Hay un autor, John Dawer, que escribió un libro, “El violento siglo americano”, extraordinario. Da cifras concretas de documentos desclasificados de Estados Unidos como también de otras fuentes, y nos dice por ejemplo: “El mundo nunca ha albergado un Estado con tantas bases militares en tantos países remotos.

Más de 800 en la segunda década del siglo XXI, guarnecidas por 150 mil soldados en 70 naciones”.

Si tienen 800 bases militares en América Latina, tienen plagada nuestra América de bases militares. Pero luego hay un escándalo en Estados Unidos porque hay una información que dice que Rusia intervino en la campaña electoral y yo no sé qué y eso es una intromisión en los asuntos internos de Estados Unidos. En América cuantos golpes de Estado han financiado, detrás de cuantos golpes de Estado no han estado, de cuantas invasiones, de cuanto dolor, de cuanto sufrimiento del mundo y para colmo han impuesto su modelo desde el sistema financiero, desde el sistema de valores, desde los medios de comunicación, que también hay que decirlo, desde los gobiernos y las fuerzas armadas de América Latina.

Los militares formados en la Escuela de las Américas y en las escuelas de Estados Unidos, no han hecho más que garantizarle a Estados Unidos, el gobierno de las burguesías nacionales en beneficio de Estados Unidos.

No hizo falta invadir a algunos países. No hizo falta bombardear a algunos países cuando ya tienes a su elite económica alineada y tienes a los militares formados en tu teoría, así impones tu modelo. Otra cita dice, un reporte publicado en el New York Times, en julio de 2003, dice que “al menos varios centenares de niños y niñas que en circunstancias normales hubieran podido vivir, murieron antes de su primer cumpleaños”, esto en referencia a las sanciones que Estados Unidos impuso a Irak por 13 años. Este fue como el primer momento en que empezaba a reconocerse el efecto de las sanciones.

Fíjense en esta cita: Desde el año 2000 hasta el 2014, según Global Terrorism Index, se han registrado más de 140 mil muertes en 61 mil actos terroristas incluidos los ataques a las torres gemelas. Los países occidentales han experimentados menos del 5% de estos incidentes y menos 3% de las víctimas, pero Estados Unidos provocó exactamente esa misma cantidad de muertes, 140 mil, en una sola acción terrorista que fueron las bombas sobre Iroshima y Nagasaki en 1945.

Fíjense en esta cifra que da también Dawer: En 2017, el costo de modernización nuclear de Estados Unidos en un mundo que se supone que va hacia la desnuclearización en el campo armamentista, tuvo la equivalencia de 90 millones de dólares diarios, 4 millones de dólares por hora. Peor aún, este presupuesto militar ha ido subiendo, según cifras de 2017, el presupuesto militar era de un billón de dólares, esto se traduce en 2 mil 740 millones de dólares por día, 114 millones de dólares por hora. Ese es el presupuesto militar de Estados Unidos, con dos días tendríamos los recursos que tiene bloqueado Venezuela en los bancos internacionales; con un día se resuelven los problemas que tienen muchos países del sur del mundo para invertir en alimentación, en salud, en educación, en infraestructura, pero ellos lo utilizan en armas para imponer su dictadura y para imponer su modelo.

Quería rescatar un documento de 1839 escrito por John L. Sullivan. De este documento se extrae esta doctrina racista, supremacista, excepcionalista de la superioridad teórica de Estados Unidos y de su población, “El destino manifiesto”. Sullivan dice aquí varias cosas como por ejemplo: “La dominación de este pueblo designado por Dios se dará en toda la tierra, dominarán toda la tierra”. Esto que parece un evangelio dice claramente que la dominación de este pueblo que viene “designado por Dios” se dará en toda la tierra y además dice en concreto que el suelo será un hemisferio. De qué hemisferio están hablando sino del hemisferio de nuestra América y el cielo será el límite. Al final, el señor Sullivan visto como el teórico del destino manifiesto dice: “Quién puede cuestionar que nuestro país está destinado a ser la gran nación del futuro”.
Ellos lo profetizaron y están tratando de cumplirlo. Nosotros somos pueblos libres, como Cuba, como Irán, Venezuela y como tantos otros -la lista de países sancionados es de decenas-. Lamentablemente se han sumado también otros cuerpos que sancionan como la Unión Europea, hay que decirlo es lamentable. Nosotros creímos que la Europa de Jean Monnet, la Europa que superó los conflictos de la guerra y de la barbarie que vivió este continente, iba a ser una Europa para la mediación, para el encuentro, para la búsqueda de la paz y para el diálogo. No, se ha subordinado en muchos casos a los designios de este manifiesto y le sirve con su sistema financiero al sistema que ha tratado de imponer Estados Unidos en este mundo.

Hoy por ejemplo, y con esto cierro, está reunida la Organización de Estados Americanos de la cual Venezuela ya no es parte porque nuestro gobierno desde hace dos años siguió adelante el proceso de retiro de esa organización y se cumplió en abril de este año. Hay un señor allí que dice representar a Venezuela, que ha sido designado por Estados Unidos, tienen dos embajadores allí, el de Estados Unidos y el que tiene un cartel que dice Venezuela.

¿Y allí que van a discutir ellos? ¿Que está pasando en Colombia por ejemplo? Con el amor que le tenemos al pueblo colombiano, pero han vuelto a la guerra, hay asesinatos de líderes sociales casi a diario. En el proceso de paz los excombatientes de las Fuerzas Armas Revolucionarias de Colombia son asesinados casi a diario, hay desplazamiento interno como jamás se había visto, hay una subordinación y una sumisión al gobierno de Estados Unidos y a sus militares, y desde Colombia se agrede a Venezuela pero en Colombia, en Medellín, no van a debatir los problemas del último conflicto armado que está vigente en nuestra América. No, ellos lo que van es hablar sobre Venezuela y si tienen tiempo hablarán sobre Nicaragua. No van a hablar de los verdaderos problemas.

Es la imposición de un modelo, incluso ponen la agenda de la OEA. Están tratando de retirar a Venezuela de la Organización de las Naciones Unidas comprando voluntades. Hasta países –no quiero nombrarlos-, pero las islas del Pacífico más lejanas de Venezuela nos han confesado que han sido sujetos de presión diplomática, financiera y económica de Estados Unidos para que desconozcan al gobierno legítimo y constitucional de Venezuela, no han podido, no podrán con Irán, con Cuba, con Venezuela, no podrán con los pueblos libres del mundo. Nosotros, estoy seguro que unidos como estamos hoy siempre, venceremos. Muchas gracias.

Viena, 27 de junio de 2019

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