Declaración conjunta del grupo de amigos de composición abierta en defensa de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional

Nosotros, representantes de los gobiernos de Antigua y Barbuda, Belarus, Burundi, Bolivia, China, República Popular Democrática de Corea, Cuba, Guinea Ecuatorial, Irán, Myanmar, Namibia, Nicaragua, Palestina, Rusia, Siria, Sudafrica, Sudán, Surinam, y Turquía, expresamos nuestra profunda preocupación acerca de la actual situación que afecta a la hermana nación de la República Bolivariana de Venezuela y su noble pueblo, causada, entre otros factores, por la injerencia externa que ha impactado directamente la economía del país y continúa obstaculizando su acceso regular al sistema financiero internacional y a los mercados comerciales.

1. Reiterar que sólo le corresponde al pueblo venezolano decidir de manera soberana su propio destino y elegir libremente su sistema político, económico, social y cultural sin injerencia de ningún tipo por parte de otro Estado, en el marco de su Constitución Nacional y de conformidad con las disposiciones de la Declaración sobre los principios de derecho internacional referentes a las relaciones de amistad y a la cooperación entre los Estados, en consonancia con la Carta de las Naciones Unidas, recogidas en la resolución 2625 (XXXV) de la Asamblea General.

2. Reiterar nuestra firme oposición a la ilegal promulgación e implementación de medidas coercitivas unilaterales en contra de la República Bolivariana de Venezuela, por ser violatorias del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, así como exigir el inmediato levantamiento de dichas medidas como un medio concreto para aliviar los actuales desafíos socio-económicos del país, con arreglo a las disposiciones de la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 12 de diciembre de 1974, tal como se expresa en la resolución 3281 (XXIX).

3. Reiterar nuestra profunda preocupación y firme rechazo ante las amenazas públicas de una intervención militar en Venezuela, así como otras potenciales operaciones encubiertas que agravarían aún más la situación en el terreno y tendrían un impacto negativo en una región que ha sido declarada como Zona de Paz desde 2014, como por ejemplo el aumento de los flujos migratorios.

4. Reiterar nuestro compromiso, en estricto apego a las disposiciones del Capítulo VI de la Carta de las Naciones Unidas, de redoblar los esfuerzos para promover una solución pacífica a la actual situación en Venezuela, incluyendo a través de un proceso inclusivo de diálogo político entre los venezolanos, sin condiciones previas, para que tanto el gobierno como la oposición puedan de manera inmediata llegar a acuerdos para abordar los apremiantes desafíos que afectan el bienestar del pueblo venezolano en su conjunto. En este orden, hacemos énfasis en que iniciativas como el Mecanismo de Montevideo, el Grupo Internacional de Contacto y los Diálogos de Oslo deben ser promovidas y apoyadas, al tiempo que reconocemos el papel que el Secretario General de las Naciones Unidas, la Santa Sede y otros actores importantes internacionales podrían desempeñar en favor de dicho objetivo.

Hacemos un llamado a todos los miembros responsables de la comunidad internacional, que comparten los valores de la diplomacia para la paz y que desean verdaderamente la estabilidad y la prosperidad para la República Bolivariana de Venezuela y su heroico pueblo, a que se sumen y suscriban esta declaración.

Caracas, 21 de julio de 2019

Información adicional