Conversatorio sobre la Abuela Kueka se realiza en el marco de la Filven 2019

Conversatorio sobre la Abuela Kueka se realiza en el marco de la Filven 2019

Caracas, 12 de noviembre de 2019.- Panton chipo, es el nombre que recibe el mito indígena que cuenta la historia de Taure Pam, joven de la comunidad Pemón, quien desposó a la mujer más bella de la comunidad Macuxi, irrespetando las normas establecidas, con ello desataron la ira del vengativo dios Makunaima, quien los convirtió para siempre en piedra, siendo estos los abuelos Kuekos y sus descendientes el pueblo Pemón. Desde 1998, los pemones mantienen un justo reclamo por la restitución de la abuela Kueka a su lugar de origen en la Gran Sabana, en Venezuela, donde fue sustraída para ser exhibida en el parque metropolitano Tiergarten, en Berlín, Alemania.

Como parte de las actividades enmarcadas en la XV Feria Internacional del Libro (Filven) 2019, la Casa de la Historia Insurgente ofreció este martes un conversatorio que estuvo a cargo de la abuela Antonina Decelis, Alejandra Loyola, y Leonard Loyola, miembros de la comunidad indígena Mapaurí.

Durante el encuentro, Alejandra Loyola destacó los esfuerzos emprendidos por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela para gestionar la repatriación de la Abuela Kueka. Loyola también mencionó que la Abuela se encuentra con el vientre expuesto hacia arriba, es decir, con una posición diferente a la que tenía originalmente, además de considerarlo un irrespeto, el pueblo Pemón cree que esta posición la afecta de forma espiritual y aseguran que esto ha causado un grave desequilibrio en la armonía de la naturaleza.

En este sentido, el pueblo Pemón asocia la pérdida de sus cosechas con la sustracción de la piedra Kueka, así como también señalan que el trágico deslave ocurrido en La Guiara, durante el 1998, tuvo que ver con la salida de la piedra por el puerto de La Guaira.

Asimismo, Loyola recordó que en el mes de mayo de 2018, una delegación del pueblo Pemón, con el apoyo del Gobierno Bolivariano, viajó a Alemania para reencontrarse con su Abuela Kueka y realizar un ritual de sanación para curar a la piedra que ha sufrido deterioros desde fuera llevada a Alemania.

Los pemones reclaman que en 1998, ellos no fueron consultados por la extracción de la Abuela Kueka de su lugar de origen, fue el gobierno del entonces presidente, Rafael Caldera, el que envió a Alemania esta piedra de jaspe de unas 30 toneladas. Desde entonces las comunidades indígenas de la Gran Sabana esperan con ansias el retorno definitivo de su Abuela Kueka y no desmayan en esfuerzos para concretar su restitución.

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